Quizá el mayor defecto del crecer sea perder la ilusión de hacerlo – un año más llega a su fin y, en retrospectiva 2011 fue un buen año, así como han sido los 2011 años cristianos que han pasado en el mundo. De forma ejecutiva no hay nada que escribir, no hay novedades en el frente – simplemente el mundo se mantiene girando a 30km/seg y llegó a un punto en donde, por convenciones sociales, hemos llegado a una nueva elípsis.
No se confunda amable lector: la falta de noticias no son malas noticias. Eventos hubieron muchos – efectos de los mismos sobre la civilización y sobre nuestra interacción social, política, cultural y evolutiva, estará por verse. Después de todo – nosotros estamos haciendo la historia – nosotros la escribimos con cada 24 hrs. que vivimos – aunque algunos tratemos de vivir un poco más de eso.2012 puede ser el momento en donde finalmente pueda encontrar la manera de extender esos cuantos minutos que me faltan para vivir la vida al máximo – si alguno los encuentra perdidos en un cajón o en algún reloj, apreciaría mucho que me los compartiera.
Creo que 2011 también me trajo una mejor comprensión de lo que ustedes están haciendo de sus redes sociales – Facebook, Twitter, Tumblr, Blogs, Podcasts – finalmente estoy viendo que la gente está llegando a usarlas de manera adecuada, y por esto me refiero a la forma en la que a ustedes les de la gana usarlas – incluso cuando eso significa poner mensajes melosos de Navidad y Año Nuevo por todos los muros de las personas. Ciertamente consideraré a este 2011 un año marcado por la tecnología – nada tiene que ver que hubieron cerca de 5 fechas en las que todos se emocionaban por la repetición de los números en la notación del día.
Desde mi trinchera:
El amor es mucho – por el mundo.
El amor romántico sigue perdido en acción.
Mi cerebro sigue hecho una maraña de pensamientos adolescentes.
La gente a mi alrededor está creciendo y yo no quiero.
Mis responsabilidades son las mismas: las que quiero.
Mi cama me continúa reclamando que hayan cuerpos ajenos al mío en ella.
Tengo colcha nueva de Phineas & Ferb.
Aprendí a bailar salsa y tango.
Sigo sin saber cómo duplicar mis personalidades para que hagan cosas útiles, no sólo molestar con voces que, muchas veces se contradicen.
Mi novela sigue en el limbo.
Primer año que amanezco desempleado.
Así me siento en este momento – recordando un poco a “La historia sin Fin” en donde la Nada estaba a punto de destruir Fantasía. Hoy por hoy en esto estamos luchando contra la Nada – aún cuando todos nosotros, dentro de mi, sabemos que la Nada es la presencia de una cantidad infinita de posibilidades.
¡Venga 2012, vámos a golpearnos con ganas! – y si el mundo llega a su fin – ya lo relataré en mis “Crónicas del fin del mundo” a iniciarse en este espacio – como anexo a mi novela.
¡Mucha luz!